Riesgo y perspectiva multi-stakeholder: el poder de la mente

Escrito por : Sergio Godoy
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La perspectiva multi-stakeholder permite comprender cómo podemos enfrentar las disrupciones provenientes de conflictos con diferentes actores que tienen el poder de destruirnos. Atención con los riesgos objetivos y subjetivos.

La pandemia de coronavirus, calificada como un “cisne negro”, es una crisis catastrófica de alcance global que era estadísticamente muy improbable. Pero ocurrió. El riesgo de que esto pasara se podía estimar desde una perspectiva epidemiológica con base en datos biomédicos cruzados con variables objetivas. Por ejemplo, tiempo de actividad del virus, temperatura ambiente, densidad de personas por metro cúbico de espacio y otros.

Eso es lo que se conoce como riesgo objetivo y que, por muy difícil que sea estimarlo, no depende de la voluntad humana.

Sin embargo, a todos los riesgos objetivos se les añade una capa inevitable de subjetividad que enreda más el panorama: el riesgo subjetivo, el cual ocurre dentro de la mente de las personas. Es el reino absoluto de la subjetividad. Es muy difícil de cuantificar con precisión.

Multi-stakeholder: Riesgos objetivos y subjetivos

¿Qué queremos decir con esto? Que necesitamos una perspectiva que dé cuenta de las actitudes y comportamiento de los actores humanos involucrados en fenómenos potencialmente disruptivos.

El peligro de contagios por coronavirus proveniente de murciélagos había sido anticipado en un artículo científico del año 2007 de científicos de la Universidad de Hong Kong que venían estudiando este patógeno desde 2003. Sin embargo, nadie les hizo caso.

El riesgo objetivo de pandemia fue así exacerbado por factores subjetivos. ¿Por qué las autoridades ignoraron estos datos “duros”? Una vez comenzada la pandemia, ¿qué explica que varios gobiernos no hayan tomado medidas de contención oportunas, que otros minimizaran la enfermedad o la negaran? ¿O que muchas personas sigan convencidas de que se trata de una conspiración, o de que aglomerarse en un recinto cerrado con decenas o cientos de desconocidos no los va a contagiar?

A lo anterior se añade toda la secuencia de reacciones —siempre subjetivas— que ello genera. Las expectativas sobre el futuro determinan las inversiones, esenciales para el crecimiento económico.

En los primeros meses de 2021, y luego un período bastante sombrío, empieza a aflorar en Chile un cierto optimismo entre los inversionistas que contrasta con índices de confianza más bien pesimistas entre los consumidores.

Esas actitudes se configuran en torno a flujos de información y a fuentes (ministros, periodistas, expertos, líderes de opinión, amistades) que tienen diferentes grados de credibilidad para los diferentes actores.

La perspectiva multi-stakeholder

Entonces, ¿qué es una perspectiva multi-stakeholder? ¿Qué quiere decir que abordaremos este tipo de riesgos subjetivos desde ella?

Significa reconocer la importancia de analizar y actuar respecto a la red de relaciones entre actores humanos que determinan a organizaciones y, también, a asuntos potencialmente disruptivos (issues).

Así, la perspectiva multi-stakeholder permite comprender cómo enfrentar las disrupciones provenientes de conflictos con diferentes actores que tienen el poder de destruirnos.

Estos grupos de interés, stakeholders en inglés, tienen dos rasgos esenciales:

1. Tienen un interés en la materia en cuestión

Por ejemplo, el covid-19 para el Ministerio de Salud o una aerolínea, porque les afecta la vida cotidiana.

2. Controlan algún recurso esencial

Controlan algún recurso esencial que condiciona el devenir de ese asunto, empresa y/o acontecimiento: conocimientos especializados, dinero, credibilidad, legitimidad social, derechos adquiridos u otro.

Eso puede ser difícil de medir, pero tiene efectos muy tangibles: jefes de Estado que demoraron demasiado en reaccionar porque no creían que la pandemia fuese tan grave, pequeños empresarios gastronómicos que se reconvierten para entregar comida a domicilio, personas que no obedecen las cuarentenas porque no se sienten en riesgo ni creen que puedan contagiar a otros.

Los stakeholders se han empoderado

Conectados gracias a la tecnología y amplificados por medios de comunicación, los stakeholders se han empoderado. Expresan sus puntos de vista, se exponen a informaciones (que a veces reafirman sus prejuicios, y en otras los hacen cambiar) y suelen movilizarse para buscar soluciones a sus problemas.

En el ámbito corporativo, así como en el sanitario, es esencial comprender las motivaciones, actitudes, fuentes de influencia y necesidad de estos actores que quieren ser escuchados y tratados con respeto.

La perspectiva multi-stakeholder permite comprender que, tal como ocurre con las catástrofes naturales, el riesgo subjetivo que proviene de la mente de todos estos actores se puede agravar o atenuar. Todo depende de cómo los involucrados reaccionamos, cómo nos informamos, qué y a quién queremos creer, y qué decidimos hacer al respecto.

Como veremos en los siguientes artículos, muchas veces podemos anticipar esas situaciones de riesgo al analizar discursos y las conductas de los stakeholders involucrados. Para ello hay que saber identificar los “puntos ciegos” corporativos que entorpecen la toma de decisiones y que explican muchos casos de crisis reputacionales muy dañinas.

 

Lectura complementaria sugerida:
Sergio Godoy (2018): La Organización Amenazada. Riesgo Reputacional y Riesgo Competitivo desde una Perspectiva Multi-Stakeholder. Santiago de Chile: Ediciones UC.

 

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Sergio Godoy

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