¿Qué es Lean Six Sigma? (Parte I)

Lean Six Sigma, qué es lean six sigma, qué es lean

Consideramos Lean Six Sigma como un paso o punto intermedio entre la aplicación de Lean y la implementación de una estrategia avanzada de Six Sigma.

En nuestro artículo anterior entregábamos un breve diagnóstico de la situación actual que viven las organizaciones y cómo los nuevos desafíos se deben enfrentar con el uso de herramientas basadas en los principios del método científico y en particular mencionábamos a Lean Six Sigma (LSS).

Hoy vamos a profundizar un poco más para ir develando de qué se trata Lean Six Sigma (LSS), cómo puede aplicarse y los beneficios que trae a quienes se proponen implementarlo.

En primer lugar, debemos decir que existen varias formas de interpretar qué es Lean Six Sigma. Vamos a partir por entregar el concepto general y luego desarrollaremos la visión que utilizaremos en nuestras entregas.

Qué es Lean Six Sigma (LSS)

En general se entiende Lean Six Sigma como la integración del modelo Lean y la estrategia Six Sigma. Su metodología consiste principalmente en planificar y ejecutar proyectos de mejora, buscando afinar procesos, que sean al mismo tiempo más eficaces y eficientes.

Desde un punto de vista global, Lean Six Sigma puede verse como una primera parte (fundamental) de una estrategia Six Sigma.

Dicho de otra manera, consideramos Lean Six Sigma como un paso o punto intermedio entre la aplicación de Lean y la implementación de una estrategia avanzada de Six Sigma.

Es decir, Lean Six Sigma llena el espacio o brecha entre la simple aplicación de Lean y la instalación completa de Six Sigma.

En este punto debemos considerar que pueden haber muchos lectores que no están familiarizados con las metodologías que hemos mencionado; así que daremos una breve referencia de cada una de ellas.

¿Qué significa Lean?

En primer lugar, veamos qué significa el concepto “Lean”. Desde el punto de vista semántico, “Lean” quiere decir “delgado, flaco, esbelto, sin grasa”; dicho de otra manera, a todo aquello que esté en su justa medida, sin excesos, le podemos asignar el adjetivo “lean”.

Si llevamos lo anterior al ámbito de los procesos, podríamos decir que estos podrían ser calificados como “lean” si tienen las actividades justas y necesarias para cumplir con sus propósitos, haciendo un uso efectivo (alcanzando sus objetivos) y eficiente de los recursos disponibles. Todo lo demás, es decir, aquellas acciones innecesarias, que no apunten a los objetivos y que implique un deficiente uso de los recursos, no tienen cabida; deben ser consideradas desperdicios y por lo tanto eliminadas.

Como antecedente, el término “lean” lo introdujeron James P. Womack y Daniel T. Jones en el año 1996, en un artículo para la revista Harvard Business Review titulado How to Root Out Waste and Pursue Perfection (Cómo eliminar el desperdicio y perseguir la perfección).

Por otra parte, la búsqueda permanente por mejorar y alcanzar altos estándares de desempeño que permitan a las organizaciones ser competitivas en el cumplimiento de su misión hace que los modelos de gestión evolucionen e incorporen nuevos conceptos. Estos últimos apuntan a disminuir los defectos que inevitablemente se traducirán en menor calidad, mayores costos y en general afectarán negativamente a todos aquellos factores que afecten la posibilidad de satisfacer a los clientes.

¿Qué es Six Sigma?

En esta línea y con el propósito de disminuir al máximo los defectos de un proceso, muchísimos causados por su variabilidad, aumentando tanto la satisfacción de los clientes y consecuentemente, las utilidades de la empresa (que es generalmente su fin último e indicador clave de éxito de la iniciativa), nace la estrategia Six Sigma.

Recordemos que la letra griega “sigma” (σ) se utiliza en Estadística para representar la desviación estándar de una variable aleatoria sobre una población. Este parámetro nos permite cuantificar la variación de la variable con respecto a la medida de tendencia central como es la media o promedio poblacional.

Dos variables pueden tener la misma media, pero distinta desviación estándar. Ello indica que aquella con mayor σ tienen más alta variación con respecto a su media; lo que es equivalente en la práctica a decir que tiene mayor variación. Lo anterior se puede relacionar con el concepto de “precisión”.

La variabilidad se considera uno de los mayores enemigos de la calidad, ya que justamente su presencia es la causal de que en muchas ocasiones no podamos cumplir con los requerimientos de nuestros clientes; generando rechazos, quejas y finalmente su alejamiento.

Definiciones de Lean Six Sigma

De todo lo anterior, podemos sacar una primera definición de lo que es Lean Six Sigma. Para ser más específicos, vamos a hacer referencia a lo que indica la ASQ (The American Society for Quality):

“Lean Six Sigma es una filosofía de mejora basada en hechos y datos que valora la prevención sobre la detección de defectos. Impulsa la satisfacción del cliente y los resultados finales al reducir la variación, el desperdicio y el tiempo de ciclo, al tiempo que promueve el uso de la estandarización y el flujo de trabajo, creando así una ventaja competitiva. Se aplica en cualquier lugar donde existan variaciones y desperdicios y cada empleado debe involucrarse”.

Por otro lado, el autor Michael L. George, en su libro titulado Lean Six Sigma: Combining Six Sigma Quality with Lean production speed, define Lean Six Sigma como una “metodología que maximiza el valor de la organización mediante el logro de mejores indicadores de satisfacción del cliente, costos, calidad, velocidad de los procesos y el capital invertido”.

Con esto hemos dado un paso para entender qué es LSS. En nuestro próximo artículo hablaremos de uno de los conceptos clave de esta metodología: los “desperdicios”.

Hasta muy pronto…

Actualízate con el curso sobre lean seis sigma y servicios (online) de Clase Ejecutiva UC. 





¿Te gustó? Inscríbete a nuestro newsletter

Artículos más recientes del autor