¿Por qué necesitamos crear y mantener la confianza?


También hay que desarrollar la habilidad para saber cuándo depositar nuestra confianza en otro.

La confianza es central en la gestión. La clave de un buen líder es crear un ambiente de confianza, en el cual todas las personas se sientan trabajando a gusto, sin temores, con libertad para expresarse, donde se favorezca la iniciativa y se premie la innovación y en el cual los errores se consideren parte del proceso de aprendizaje.

Para construir este tipo de relación interpersonal uno ha de permitir que lo conozcan. Y para exponerse se debe estar consciente de quién es uno, para así aceptarse. Todos estos elementos son centrales en el desarrollo de la inteligencia emocional.

En muchas ocasiones mostrarse a otros, implica el riesgo del rechazo y el ridículo. Sin embargo, para construir una relación no hay más que arriesgarse a la posibilidad de rechazo.

Implícita en esta última afirmación se encuentra la necesidad de confiar en que la otra persona responderá en una forma que no herirá los sentimientos del otro ni lo hará sentirse rechazado. Por lo tanto, la confianza juega un papel muy importante en las relaciones interpersonales.

La confianza es una apuesta

La confianza es una apuesta que se hace en el comportamiento esperado, integridad y carácter moral de otra persona.

Una definición generalmente aceptada plantea que la confianza es la disposición que una persona tiene a depender en alguna medida de las acciones y decisiones de otra persona, en una situación en la que no es posible evitar el riesgo.

De acuerdo a Deutsch (1962), es necesario considerar que siempre hay un factor de riesgo, ya que el confiar en alguien puede llevar a consecuencias muy beneficiosas. Pero también podría llevar a una situación de daño para sus necesidades y metas.

Uno se da cuenta de que los resultados dependen de otra persona. Y por lo tanto, debe evaluar si los costos superan a los beneficios.

Al hacer la elección de confiar en una persona existe la percepción de que su decisión lo podría llevar a ganancias o a pérdidas. Y que depende de otros. Esto parece muy complicado de lograr, pero no hay otra posibilidad para formar relaciones cercanas y duraderas.

Hay tres tipos de comportamiento que disminuyen la confianza en una relación:

  • el uso del rechazo, el ridículo o la falta de respeto como respuesta a la exposición del otro;
  • la no reciprocidad frente a la exposición del otro,
  • el rechazo a mostrar sus pensamientos, información, conclusiones, sentimientos y reacciones después de que se le ha dado apoyo, aceptación y colaboración.

Habilidad para saber cuándo confiar

Pero no siempre es adecuado confiar. Hay oportunidades en que no es aconsejable mostrar sus pensamientos, sentimientos o reacciones a otra persona. Es claro que hay gente que no se comportará de manera confiable si uno se ha mostrado vulnerable.

Por lo tanto, se necesita habilidad para decidir cuándo es apropiado ser confiado y cuándo no es aconsejable. Es necesario desarrollar la capacidad de evaluar la situación y tomar una decisión lúcida acerca de cuándo, con quién y cuánto confiar.

La confianza es apropiada solo cuando existe una seguridad relativa de que la otra persona se comportará de tal forma que las probabilidades de beneficiarse son mayores que las de perjudicarse. Y cuando uno está seguro de que el otro no se aprovechará de la vulnerabilidad.