Negociaciones difíciles: el caso de la guerra Rusia-Ucrania

Escrito por : Darío Rodríguez
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En la cronología de la guerra Rusia-Ucrania vemos un ejemplo de negociación difícil. Cuál es el BATNA de Putin, es una de las preguntas clave.

Vientos de guerra

En 2014, la península de Crimea fue anexada a Rusia, lo que provocó el rechazo de la Unión Europea, Estados Unidos y otros países, siendo apoyado por Bielorrusia, Corea del Norte, Siria y Venezuela. En enero de 2022 Rusia reunió alrededor de 100 000 soldados y equipo militar cerca de su frontera con Ucrania.

El 24 de febrero de este año, Putin anunció que Rusia estaba iniciando una «operación militar especial» en el Donbás y lanzó una invasión a gran escala en Ucrania.

Comienzan las negociaciones

El 28 de febrero, negociadores ucranianos y rusos comenzaron a realizar rondas de conversaciones en Bielorrusia para alcanzar un alto al fuego. Nada se logró en tres rondas de conversaciones. Ucrania requería que las negociaciones se hicieran en un terreno neutral, distinto a Bielorrusia.

El 10 de marzo, los ministros de Relaciones Exteriores Lavrov y Kuleba se reunieron en Turquía, en el primer contacto de alto nivel desde el comienzo de la invasión.

Como condición para poner fin a la invasión, el gobierno ruso exigió la neutralidad de Ucrania, el reconocimiento de la adhesión de Crimea a Rusia y el reconocimiento de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Luhansk como estados independientes.

Para el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, “La soberanía y la integridad territorial de Ucrania deben quedar garantizadas. No puede haber ni habrá ningún compromiso sobre la soberanía e integridad territorial”.

El 29 de marzo, Ucrania ha manifestado que renuncia a entrar en la OTAN, siempre que Kiev cuente con garantías de seguridad en su territorio ofrecidas por terceros países.

Por primera vez, el Gobierno de Kiev ha hablado también de negociar la situación de Crimea —que Moscú se anexionó con un referéndum ilegal en 2014— aunque dentro de un período de 15 años y de hablar sobre el estatus de la región de Donbás.

Por su parte, para avanzar en el diálogo y “aumentar la confianza mutua”, Moscú ha decidido “reducir drásticamente las operaciones militares” en las áreas de Kiev y Chernihiv.

Representantes del Gobierno de Kiev y sus aliados occidentales han tomado con escepticismo el anuncio y temen que pueda ser una táctica de Moscú para reorganizarse ante su falta de avances y cuando sus tropas están estancadas en muchos frentes y afrontan las contraofensivas ucranianas.

Negociaciones difíciles

Basta con esta breve reseña para comprender las dificultades de una negociación que acapara la atención mundial. Si bien es cierto que, como recalcan los especialistas, Ucrania es un país que no puede pretender enfrentarse al inmenso poderío de Rusia, una de las potencias que se disputan el control planetario, no hay que olvidar que se encuentra respaldada por EE.UU. y la OTAN. Ello permite comprender que este es un juego de poder del más alto nivel en que a Ucrania le ha correspondido el triste honor de ser la sede.

Así, se puede observar que Putin ha estado poniendo a prueba la disposición de Estados Unidos a enfrentar su desafío y buscando evitar que este ponga en peligro su posición.

Numerosos países —como Polonia, Hungría, Rumania— que otrora pertenecieran a los aliados de Rusia, hoy forman parte de la OTAN, alianza construida durante la guerra fría por Estados Unidos para enfrentar a Rusia. También Ucrania deseaba ingresar a la OTAN, haciendo menos cómoda la posición de Rusia.

Es delicada la situación. Tanto Rusia como EE.UU. temen llegar a un enfrentamiento cuyos resultados serían catastróficos para ambos y también para el mundo entero. Sin embargo, Putin se arriesga esperando que EE.UU. sea más cauteloso.

No existe confianza entre las partes. La historia reciente de la anexión de Crimea, la declaración de guerra después de haber afirmado que los movimientos de tropas correspondían a pacíficos ejercicios militares y los pretendidos altos al fuego que no han sido cumplidos hacen poco creíbles las promesas de hoy.

Preguntas clave

Así las cosas, surgen preguntas difíciles en la guerra Rusia-Ucrania:

  • ¿Cuál es el BATNA¹ de Putin?
  • ¿Existe algún pacto secreto con China?
  • ¿Cuál será el compromiso efectivo de los miembros de la OTAN?
  • ¿Será casualidad que Kim Jong-un haya lanzado un misil intercontinental al mar de Japón?
  • A partir de esta reflexión: ¿Podemos clasificar esta negociación como de posiciones o de intereses?
1 Usualmente, el contar con un BATNA (best alternative to a negotiated agreement) o plan B —¿qué hago si no llego a acuerdo? — permite identificar con mayor precisión cuál es el punto de retirada. ¿La razón? El BATNA entrega poder en la negociación, y brinda una forma de satisfacer nuestros intereses distinta a la que puede ofrecer la contraparte. Así, en caso de que la otra parte ofrezca condiciones menos favorables que al BATNA, será más conveniente tomar este último; pudiendo prescindir de la contraparte actual en caso de que sus condiciones no sean ventajosas.

 

Lee el artículo anterior ¿Cómo preparar una negociación?

 

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