Modelo de liderago total: liderazgo y armonía personal

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Stewart Friedman junta dos vertientes distintas en su modelo de liderazgo total. Por una parte, los estudios de liderazgo, y por otra, los que analizan las formas de encontrar armonía entre los distintos aspectos de la vida personal.

La pandemia del coronavirus ha revolucionado por completo el mundo empresarial. Además de un cambio en los hábitos y lugares de trabajo, surgen nuevos retos y dificultades a los que las empresas deben enfrentarse.

A partir de la pandemia que hemos experimentado, las relaciones interpersonales en las empresas aparecen como un factor de alta relevancia. En muchos casos puso en evidencia la necesidad de considerar, contener y acompañar a las personas desde un lado mucho más humano.

La pandemia también implicó un traspaso hacia la virtualidad, y esto impulsó a los ejecutivos a buscar el apoyo de los programas de coaching. La vida personal y laboral se vieron abruptamente entrelazadas y los líderes se vieron forzados a confiar en sus colaboradores a la distancia.

Liderazgo y armonía personal

En relación con estos dos ámbitos, de la vida personal y laboral, ha surgido una corriente planteada por Stewart Friedman (2008). Su modelo de Liderazgo Total¹ junta dos vertientes distintas: los estudios de liderazgo y los que analizan las formas de encontrar armonía entre los distintos aspectos de la vida personal.

Es un enfoque que puede ser usado por cualquiera, sin importar su nivel dentro de la organización, su carrera o disciplina. Este intenta dar respuesta a esa sensación —tan frecuente en la vida moderna— de estar teniendo éxito en una parte de la vida, mientras se tiene un bajo rendimiento en otras, o cuando uno no se da cuenta que se puede traspasar el valor de un área de la vida a otra área, o lo que es más común, cuando se vive un conflicto entre los distintos roles.

Esta dificultad para sentir que se puede vivir bien, integrando distintos aspectos de la vida personal, pasará a ser —cada vez más— un tema que los líderes deberán enfrentar en sí mismos y en el coaching de las personas que les toque guiar.

Para Friedman, es posible llegar a un ganar-ganar en la integración de las distintas áreas de la vida. Si uno logra esta integración, de seguro tendrá un mayor rendimiento, se sentirá mejor en todos los dominios de la vida y experimentará una gran armonía.

Trabajo y vida

Se desarrolla toda un área de estudios, actualmente denominada “trabajo y vida”, para incluir lo económico, legal, estrategias de negocio, antropología cultural y sistemas familiares, entre otros. Los investigadores han generado modelos nuevos para comprender la forma en que las personas y las organizaciones administran las tensiones y dinámicas entre los diferentes roles en la vida.

Hasta hace poco, sin embargo, los modelos suponían un conflicto entre el trabajo y el resto de la vida. Estudios recientes nos han enseñado que no podemos considerar una parte de la vida aisladamente, sino como parte de un sistema interdependiente de roles; con la potencialidad de hacer que la vida sea más plena o, por el contrario, una desgracia.

Por otro lado, se ha tratado de revertir la tendencia deshumanizante del trabajo, producto del trabajo en línea y de las organizaciones burocráticas. Los líderes se han dado cuenta de que el modelo económico del trabajador, como una simple extensión de la máquina, era muy destructiva, y reducía la motivación y productividad. Así, se empieza progresivamente a valorar la iniciativa individual y el talento al servicio de las metas comunes.

Recursos humanos, desarrollo organizacional

El área de recursos humanos y del desarrollo organizacional se centra, entonces, en mejorar las condiciones con el objeto de aumentar tanto la satisfacción en el trabajo como en la vida.

Algunas prácticas, como la flexibilidad laboral, reflejan esta inquietud. En los años 90 podemos observar cómo un gran número de investigadores se dedica a estudiar la influencia del “capital humano”. Esto es, el valor que los individuos traen a la empresa, no solo sus habilidades técnicas, sino que también su pasión y capacidad de trabajar en equipo.

La idea de que “invertir en las personas” significa “invertir en personas completas”, es cada vez más aceptada. El nuevo empleado se centra cada vez más en su trabajo y en otras partes de su vida. Con una mirada nueva sobre el sentido del trabajo, y por cierto, del liderazgo.

 

1 Utiliza esta nanoherramienta de Stewart Friedman: Ser más feliz en el trabajo y la vida: la visión de cuatro vías

 

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Nureya Abarca

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