La mujer como fuerza laboral

La mujer como fuerza laboral

Las empresas de hoy deben validarse frente la sociedad, participando activamente de los grandes problemas que interesan a la sociedad, como la igualdad de género.

Muchas veces hemos escuchado que existe una diferencia salarial entre hombres y mujeres por los mismos cargos, o el cuestionamiento constante si las mujeres poseen las competencias necesarias para poder ocupar cargos de responsabilidad de C- Suit (el grupo más importante e influyente de individuos en una empresa). Por desgracia, la respuesta frecuentemente es negativa a estas interrogantes.

En Chile, la inserción laboral de la mujer ha sido tardía, considerando que solo un 48,5% participa en el mercado la laboral (INE 2017) y, ellas percibieron un ingreso mensual un 31,7% menor que el de los hombres (ESI 2010 – 2016).

¿Son las empresas responsables de esto? Las compañías de hoy deben validarse frente la sociedad, participando activamente de los grandes problemas que interesan a la sociedad (Majluf, 2011). Chile ni el mundo deben desconocer el movimiento de inserción laboral de la mujer que está ocurriendo y tomando relevancia en la agenda de todos los países y empresas.

Seamos parte de la solución

Es momento de que las empresas, empresarios y colaboradores (hombres y mujeres) decidan ser parte de la solución y así reducir la brecha existente, para construir un mundo laboral más justo y equitativo.

Algunas políticas que las empresas pueden implantar están relacionadas con la igualdad en remuneraciones, jornadas flexibles, compatibilización con la maternidad y no discriminación en el reclutamiento, selección y contratación.

Valores y acciones

Las empresas deben ejecutar acciones para favorecer la igualdad de la mujer, como por ejemplo:

1. Los valores de la organización deben declarar la importancia de la mujer y/o
rechazar cualquier tipo de discriminación hacia ella, esto permitirá crear una cultura organizacional basada en la igualdad de género.

2. Reclutamiento: Se debe velar por mantener una equidad de género dentro de la organización, buscando en fuentes de reclutamiento adecuadas.

3. Selección de personal: Se deben eliminar todo tipo de prejuicios frente a las
capacidades de la mujer para ocupar cargo de responsabilidad o liderazgo. Esto permitirá seleccionar el mejor talento (hombre o mujer) para cumplir los objetivos estratégicos de la organización.

4. Reconocimiento: Es motivante para todos ser reconocidos en nuestra labor, pero es ejemplificador y rompedor de paradigmas reconocer los logros de las mujeres.

5. Lenguaje: Muchas veces, la forma en que comunicamos dice más que el mismo mensaje. Se debe velar por utilizar un lenguaje inclusivo para fortalecer la importancia de todos en la organización.

Estas son algunas medidas que todos podemos aplicar en nuestra organización, ya sea desde la gerencia o como colaborador, y de esta forma estaremos enfrentando la desigualdad de la mujer en la inserción al mundo laboral en Chile y el mundo.

Les dejo una pregunta para reflexionar y compartir: ¿Qué otras medidas podrías sugerir?

Enlace complementario:
ONU-Mujeres: Por un planeta 50-50 en 2030. Demos el paso por la igualdad de género. Ver aquí.

El autor de este artículo es Luis Eduardo Bastías, alumno del curso “Gestión de Personas” de Clase Ejecutiva UC.

Lee aquí sobre el curso online “Gestión de Personas” de Clase Ejecutiva UC.