La invisibilidad de la I+D: lo que no se mide, no se gestiona

La investigación y desarrollo (I+D), en el plano general de las empresas chilenas, no se mide, menos aún se gestiona, se plantean metas o se promueve su crecimiento. Es una materia que urge corregir, porque la evidencia práctica indica que las compañías con mejor desempeño en innovación crecen más, son mejor percibidos por empleados y toman mejores decisiones, es decir, la I+D es un pilar de la innovación que le permite a las instituciones sobrevivir en un mundo competitivo.

En Chile, la inversión en I+D —relativa al PIB— sigue cayendo, situándose en un magro 0,36%. Si bien, es una noticia que preocupa al ecosistema de innovación, todavía no es un tema que discuten directorios, gremios o La Moneda. Mientras la investigación y desarrollo sea invisible, estos resultados no debieran sorprendernos.

¿Qué significa que se invierta el 0,36% del PIB en I+D? Significa que, porcentualmente, Chile invierte menos que cualquier otro país de la OCDE en recursos y capital humano para generar conocimiento. Según los resultados de la reciente Encuesta Nacional sobre Gasto y Personal en I+D, las 20 empresas que más invierten en Chile concentran el 47% de este gasto. Es decir, es bajo y está concentrado en pocos, y podemos inferir que solo en estas compañías encontremos capacidades reales de I+D a nivel nacional.

También es importante destacar que desde 2008 en Chile existe una ley de I+D. Contar con esta herramienta es valioso para el desarrollo del país y, por ende, es un instrumento con responsabilidad social y con una mirada de mediano a largo. El hecho de que la Encuesta dice que un 43% de las empresas no postularon a la ley de I+D por desconocimiento, hace relevante la difusión de esta ley, al igual que derribar los mitos que existen sobre su uso.

Es importante visibilizar el trabajo que se realiza en investigación y desarrollo a nivel nacional para que estas conversaciones trasciendan el ecosistema. Solo así lograremos solucionar los problemas complejos de nuestras principales industrias, sofisticar los servicios que entregamos como país y sobrepasar el 1% de inversión.

La publicación original de esta columna fue realizada el lunes 08 de abril de 2019 en Economía y Negocios, El Mercurio.

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