Innovación en minería: el sector está cautelosamente optimista sobre el futuro


Es correcta la estrategia de seguir explotando recursos naturales, ahí también hay una oportunidad para la innovación en minería.

El profesor Marcos Lima, en un reciente artículo nos confrontaba con las barreras estructurales y culturales de la minería chilena que conspiran contra el cambio tecnológico y la innovación en minería.

A estas barreras se suma el hecho inevitable de que cuando los precios de los minerales están arriba, escasea el tiempo y el espacio para desarrollar innovación porque perder producción es demasiado caro. Y cuando los precios están bajos, la innovación no encuentra plata para financiarla.

Pareciera entonces que el panorama es francamente oscuro para la innovación en minería. Sin embargo, hay elementos que nos llevan a estar cautelosamente optimistas respecto del futuro.

Más productividad, más ingenio

Por el lado de las compañías mineras prácticamente no hay una sola que no esté enfrentada a desafíos mayores en materia de proyectos y operaciones, y la preocupación por la productividad de las faenas ha cundido fruto de su caída, mucho más violenta, profunda y estructural que lo ocurrido en otros países mineros.

Ello obliga a los productores de cobre de nuestro país a suplir las altas —pero rápidamente declinantes— leyes de sus yacimientos con conocimiento, tecnología e innovación que permitan producir lo mismo, o más, con menos.

La baja sustantiva de costos de producción en estos últimos dos años, fruto principalmente de la disciplina y el rigor en el control de gastos, si pretende continuidad tendrá que buscarla en gestiones menos obvias que el recorte de costos, y más asociadas al ingenio y la innovación en equipos, procesos, tecnología y gestión.

Sintomáticamente, ello está moviendo la innovación a lugares mucho más destacados en las organizaciones mineras, tal como está sucediendo en estos días en Codelco, Antofagasta Minerals y BHP, lo que augura compromisos más fuertes y sostenidos en este ámbito.

Minería virtuosa

Por otro lado, la política pública parece haberse convencido de que la apuesta por una estrategia de crecimiento en torno a la explotación de recursos naturales, y no dándoles la espalda, es la estrategia adecuada para seguir caminando hacia estados más avanzados de desarrollo.

El precio del cobre está bajo, pero la movilidad eléctrica, las energías renovables no convencionales, la digitalización, la urbanización y la producción masiva de proteínas en el medio marino son todas tecnologías de futuro que empujan una clara tendencia al alza del consumo de cobre.

Organismos como el Ministerio de Economía, CNID y Corfo en Chile, y como el BID y la OCDE a nivel internacional, están realizando una apuesta fuerte al efecto multiplicador de una minería virtuosa, inclusiva y sustentable.

Es por tanto indispensable mantener la estrategia, provocar la convergencia de los actores públicos y privados en torno a esta visión, aprovechar la ventana de oportunidad para sofisticar y diversificar nuestra economía, y seguir transformando el cobre en conocimiento y desarrollo.

¿Hay signos optimistas en otros actores de la minería? ¿En las universidades, los proveedores, los emprendedores, los capitales de riesgo, para plegarse a una estrategia como esta?