¿Hay reconocimiento colectivo en el equipo?

Tomemos el caso del cine, donde en los créditos se nombra a todo el equipo, secuencia que puede durar más de 10 minutos en pantalla.

Es conocida la pregunta “¿Quién se llevará los créditos?”, haciendo referencia a las personas que serán incluidos en la lista de quienes se les reconoce su esfuerzo por lograr un objetivo. Ello es fundamental en los equipos.

Entonces es paradójico el hecho que, lamentablemente, casi nadie se queda a leer los “créditos” cuando termina una película en el cine. El equipo de una producción cinematográfica lo sabe y por supuesto no debe ser muy alentador.

Son tantos roles, en torno a 50 que parece interminables, entre el productor, productor ejecutivo, director, asistente de dirección, director de fotografía y otros menos conocidos, como el que sostiene la pizarra al inicio del rodaje de cada escena, el coordinador general FX que usa efectos para crear atmósferas, o el coordinador de extras que consigue y llama a diferentes personas adicionales para la grabación y tomas su datos, etc.

Dos de las primeras grandes producciones que incluyeron créditos de cierre extensivos han sido “La vuelta al mundo en ochenta días (1956)” que tuvo una secuencia de créditos finales de unos siete minutos con recapitulación animada de la historia de la película. También Superman (1978), con una secuencia de casi ocho minutos, que fue la más larga de la historia en el momento del lanzamiento de la película.

Más reciente es Cloverfield (2008), cuyos créditos fueron de unos 12 minutos, lo que es proporcionalmente enorme para su duración de solo 73 minutos.

Cada rol con su responsabilidad

Cada uno, tiene una posición y una responsabilidad en el rodaje, que no se puede sustituir por nada ni nadie. Hay solo uno en cada posición y en otro caso, se especifica su orden como por ejemplo, primer o segundo asistente.

En cada escena cada rol se ejerce con completa autoridad y convicción, cada uno está preparado y atento para realizar en cada momento lo que le corresponde solo a él o ella.

Nadie pondrá en duda su autoridad en el rol, y si así ocurriera, lo más probable es que se suspenda la grabación hasta que se den las condiciones propicias de respeto y validación a cada rol.

Conciencia del aporte de cada uno

Es muy probable que esta conciencia y valor del aporte de cada uno permita que la creación de un filme conlleve adquirir diferentes conocimientos, tomar decisiones a nivel grupal, ejercitar la capacidad de expresar ideas, sentimientos y generar un mensaje con propósito acerca de temáticas que logran ser parte de la cultura de un país, ya que generan imágenes y símbolos que se quedan en el conocimiento e identidad colectiva de su población.

Sin embargo no existe un Oscar al mejor equipo, que incluya a todo los que hicieron bien cada tarea en su momento y desde su posición.

Muchas categorías que se premian son individuales, como actor o actriz principal o de reparto, mejor director u otros referidos a la música, vestuario, fotografía etc.

Quizás, si se recibe el premio a la mejor película, todo el equipo se siente reflejado al momento que el director y algunos actores “suben” a recibir el premio.

Creo que en muchos ámbitos de la vida del trabajo en particular y de nuestra convivencia en general, no vemos los esfuerzos colectivos y nos quedamos con las felicitaciones a los “cargos llamados principales”, por lo que debemos aprender a pensar y actuar con foco en lo que logramos juntos para celebrar juntos.

 





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