Empresas y personas: ¡Obligados a hacer cumbre!

Las empresas que quieran ser exitosas y competitivas deben apostar por las personas, sin ellas no habrá éxito sostenible.

La imagen que se ha publicado, este año 2019, en muchos portales asusta al ver esa masa de personas deseosas de alcanzar la cumbre del Everest. En este camino hay mucho que ganar y perder, y la fortaleza que puede hacer que logres la cumbre es ver lo que el resto no ve. Le Bon (2005:30) afirma: “En el alma colectiva se borran las actitudes intelectuales de los hombres y, en consecuencia, su individualidad. Lo heterogéneo queda anegado por lo homogéneo y predominan las cualidades inconscientes”.

¿Que significa llegar a la cumbre? El camino a simple vista puede ser el mismo para todos, pero no es así, ya que solo aquellos que son capaces de diferenciarse son los que lograrán la cima. Entonces, ¿cuáles son los desafíos que las organizaciones deben trabajar para hacer cumbre en esta montaña del éxito empresarial hoy día?

Los mejores mejores talentos como ventaja competitiva

Marcar la diferencia en apostar por la inversión en capital humano es el desafío para el éxito del desarrollo y crecimiento económico de la organización. Por ello, implementar prácticas innovadoras para maximizar el potencial de sus empleados y la retención del talento humano es lo que marcará la diferencia en las empresas hoy día.

La diversidad generacional es una fortaleza, fuente de conocimiento y experiencia. Hoy nos encontramos en las organizaciones con una variedad de generaciones, que interactúan en los diferentes equipos de trabajos. Están los baby bommer aportando su experiencia, compromiso, lealtad y los millennials con su libertad, audacia y dominio de la tecnología.

El gran desafío será saber aunar estas capacidades y competencias, ya que son una fuente de riqueza y éxito, y un imperativo de las organizaciones si quieren ser competitiva.

El trabajo fuente de felicidad

Un gran reto para las empresas es que sus trabajadores se sientan felices. Un trabajador feliz es un trabajador más comprometido y menos estresado, toma mejores decisiones, es más productivo, por lo tanto da buenos resultados. Y esto hace que la empresa crezca y mejore.
Es por ello que cada vez más empresas se preocupan por generar este intangible en el lugar de trabajo, buscando trabajadores más felices y comprometidos que redunden en términos de eficiencia y rentabilidad.

Para el final, las palabras de un gran líder: “La montaña, en particular, no solo constituye un magnífico escenario para contemplar, sino también una escuela de vida. En ella se aprende a esforzarse por alcanzar una meta, a ayudarse recíprocamente en los momentos difíciles, a gustar juntos el silencio y a reconocer la propia pequeñez en un ambiente majestuoso y solemne”. (Juan Pablo II).

Este artículo fue redactado por Angélica Astudillo, alumna del curso “Gestión de Personas” de Clase Ejecutiva UC, lee sobre el curso aquí