Desempleo y cambio tecnológico: ¿Seré fácilmente reemplazable?


Hay dos tipos de desempleo, el friccional y el cíclico.

¿Cómo se define la tasa de desempleo? Para responder esta pregunta es necesario definir lo que se conoce como la fuerza de trabajo, que incluye a las personas que están en edad de trabajar (mayores de 15 años) y que participan activamente en el mercado laboral.

En otras palabras, corresponde a la suma de los empleados y desempleados. Se clasifican como desempleados a todos aquellos que buscan trabajo activamente y no lo encuentran. Quienes no tienen empleo y no lo buscan activamente se clasifican como inactivos.

Respecto del desempleo, es importante distinguir entre dos tipos: el friccional y el cíclico. En todas las economías siempre existen desempleados, reflejando, que en todo momento alguien busca trabajo por primera vez o se está cambiando de empleo. Este tipo de desempleo se conoce como friccional y depende de factores institucionales y de la flexibilidad del mercado laboral.

La teoría detrás de este tipo de desempleo friccional se basa en el hecho de que en todo momento hay personas que buscan trabajo y hay empresas que tienen vacantes de empleo. Así, la tasa de desempleo friccional dependerá de que se encuentren en el mercado, trabajadores y empleadores.

El desempleo cíclico, en cambio, se debe a un ciclo económico negativo. Por ejemplo, frente a una recesión internacional, los productores nacionales no podrán vender toda su producción y, por tanto, reducirán la demanda por trabajo. Esto lleva a mayor desempleo, en la medida en que los salarios reales no se ajusten a la baja.

La sustitución en la producción

Un hecho que ha ido cambiando la situación del mercado laboral en los países desarrollados, y que paulatinamente está llegando a las economías menos desarrolladas, es la forma de producción tanto de bienes como servicios.

A partir de los años ‘90, las recuperaciones de las recesiones en los EE.UU. han sido acompañadas con aumentos en la actividad económica, pero con una recuperación mucha más lenta en los niveles de empleo. Una posible razón es que los trabajadores están siendo sustituidos por máquinas (¿robots?).

Pero no solo en recesiones, sino que también existe una tendencia creciente a reemplazar cierto tipo de tareas por el uso de capital físico. La evidencia muestra que aquellas tareas que son de tipo rutinarias, que antes eran realizadas por trabajadores, hoy se realizan utilizando más capital y menos trabajo.

Sin duda que hay tareas donde se requiere que cada máquina sea operada por un trabajador, pero la esencia de las tareas rutinarias es que estas pueden ser automatizadas. Ejemplos son los vehículos que se manejan solos o la revolución de internet en el mercado de los servicios del comercio detallista.

En estos nuevos tiempos, las empresas demandan otro tipo de trabajadores, con otras habilidades y talentos que les permitan acomodarse al manejo de la nueva tecnología.

Quien escribe esta columna, así como el lector, debe preguntarse ¿qué pasará con mi empleo o con las tareas que desempeño en los próximos 10 años? ¿Seré fácilmente reemplazable?