¿Cómo seleccionar buenas ideas de innovación?

¿Es la oportunidad real?, ¿Podemos ganar?, ¿Vale la pena hacerlo?son preguntas que conducen hacia la innovación.

Es común observar que menos del 5% de las ideas de innovación (no de mejoramiento continuo) son suficientemente prometedoras como para ser seleccionadas.

Esto significa que el proceso de selección debe cumplir con dos requerimientos que están en permanente tensión. 1) Eficiencia para procesar grandes volúmenes de nuevas ideas que surgen de la organización, las que por ser iniciales generalmente están basadas en información incompleta. 2) Precisión, pese a la incerteza implícita del proceso de selección, se debe procurar establecer proyecciones certeras de las oportunidades. Ello, para eliminar las que realmente no tienen potencial y mantener las que sí lo tienen.

Sucesivos filtros

La forma de abordar esta disyuntiva es analizando las iniciativas en rondas sucesivas de filtros como se muestra en la Figura 1, donde la mayor parte son eliminadas en la primera instancia.

A medida que las ideas seleccionadas avanzan, se incorpora mayor cantidad de información. Ello reduce su nivel de incertidumbre y hace posible analizarlas con mayor profundidad y precisión.

Así, el primer filtro generalmente consiste en hacer una rápida evaluación cualitativa y aproximada de cada oportunidad para averiguar si la empresa debería dedicar más tiempo y recursos a estudiarla y desarrollarla con mayor profundidad.

Criterios de selección

Los criterios de selección deben ser simples y claros, ya que de esta forma las ideas tienden a ser mejores y más completas.

Por ejemplo, la empresa 3M usa tres criterios: ¿Es la oportunidad real?, ¿Podemos ganar?, ¿Vale la pena hacerlo? (se conocen como “Real, Win, Worth-it”), los que actualmente son usados por muchas compañías.

La Figura 2 muestra las preguntas específicas que se analizan en cada criterio. Si se obtienen respuestas positivas a las tres preguntas principales, se considera que la idea tiene potencial. Y pasa a la siguiente fase de maduración donde se analiza con mayor información y profundidad. Por el contrario, si no se cumple alguno de los tres criterios, la idea generalmente es desestimada.

Figura 2: “Real, Win, Worth-it” (RWW)
¿Es la oportunidad real?¿Es el mercado real?
¿Existe una necesidad real?
¿De qué tamaño es el mercado potencial?
¿Comprará el cliente el producto/proceso?
¿Es el producto/proceso real?;
¿Existe un concepto claro?
¿Podrá el producto/proceso final satisfacer la necesidad?
¿Se puede producir y entregar?
¿Podemos ganar?¿Puede el producto/proceso ser competitivo?
¿Tiene el producto/proceso una ventaja competitiva?
¿Se puede mantener la ventaja?
¿Cómo responderán los competidores?
¿Puede la empresa ser competitiva?
¿Tiene los recursos requeridos o los puede adquirir?
¿Tiene las competencias tecnológicas necesarias o las puede adquirir?
¿Tiene la gestión apropiada?
¿Vale la pena hacerlo?¿Será rentable con riesgos aceptables?
¿Son los retornos esperados mayores que los costos?
¿Son aceptables los riesgos?
¿Tiene sentido estratégico hacerlo?¿Está alineado con la estrategia competitiva de la compañía?
¿Lo apoyará la alta gerencia?




Alfonso Cruz
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