¿Cómo diseñar una estrategia ágil?

Veamos cómo lograr una estrategia ágil, dinámica y flexible, indispensable en esta época.

Efectivamente, en los tiempos que corren, las estrategias deben ser dinámicas y flexibles. En la siguiente figura, se aprecian los componentes esenciales de una estrategia ágil.

Estrategia ágil

Estrategia ágil
Fuente: Elaboración propia

En primer lugar, la gráfica contiene 3 ciclos o fases que deben ser cortas e iterativas.

La Fase 1: Estrategia, nos debe llevar, en un plazo no mayor a 6 semanas, a definir la One Page Strategy, con los principales focos estratégicos a desarrollar y una agenda priorizada de iniciativas estratégicas.

La primera actividad que debiéramos realizar en esta fase es tomar razón del contexto en el que se encuentra la empresa. Es decir, entender los dolores, conocer dónde radica la ventaja competitiva, las tendencias de la industria y de su ecosistema.

La segunda actividad pretende que podamos aclarar cuál es la aspiración de la empresa y cuáles son sus opciones para poder crecer y alcanzar sus expectativas. La fase debiera terminar con algo bien concreto. Es decir, con una pequeña cartera priorizada de iniciativas que van a llevar de la posición actual a la deseada y que van a generar valor en forma significativa.

La Fase 2: Implementación, nos debe llevar, en un plazo no mayor a 4 semanas, a diseñar, prototipar, testear en el mercado e implementar un “producto mínimo viable” de aquella iniciativa que genere el mayor en el mercado.

Esta fase es iterativa, y lo que hace es tomar el primer proyecto, de la cartera priorizada de iniciativas generada en la fase anterior, y diseña, prototipa, testea e implementa una solución concreta (a lo mejor no completa, pero sí práctica y realista).

En esta fase se podría iterar varias veces en sí misma, buscando otros productos mínimos viables, o bien ajustando la iniciativa producto de los testeos que se vayan haciendo.

La Fase 3: Escalamiento, nos debe llevar a escalar la Fase 2, con la puesta en marcha del resto de las iniciativas estratégicas, con el mismo esquema que la “Iniciativa mínima viable”. Con el aprendizaje de la Fase 2 y las lecciones aprendidas, es posible extrapolar hacia las otras iniciativas o hacia el resto de la organización.

En segundo lugar, el proceso de definición de la estrategia e implementación es continuo y recursivo (es posible que tenga que retroceder a la Fase 1, si al estar en la Fase 2 o 3, me doy cuenta de que es necesario ajustar o cambiar la estrategia).

Un ejemplo

Veamos cómo funciona el proceso con el siguiente ejemplo. Supongamos que la aspiración es crecer en el mercado, y que están dadas las condiciones del contexto. Dado lo anterior, asumamos que tenemos las siguientes opciones estratégicas: crecer desarrollando un nuevo producto o bien expandiéndose a otra zona geográfica con los mismos productos.

La agenda estratégica, el entregable de la Fase 1, estaría conformada por estas 2 iniciativas que tendré que analizar en la Fase 2. Aquí entonces, tendremos que diseñar, prototipar y testear en el mercado, primero la opción 1 y luego la 2.

En este caso, el entregable de la Fase 2 sería tener clara la opción estratégica a seguir (si desarrollar un nuevo producto o bien expandirme a otra zona geográfica con los mismos productos).

La correspondiente Fase 3 sería escalar de un producto mínimo viable a una versión definitiva. Volviendo al ejemplo, supongamos que la opción seleccionada es la de crecer con un nuevo producto. La Fase 3 consistiría en lanzar el producto al mercado, puesto que ya se testeo con éxito en la Fase 2.

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