Alunizajes: el poder de un equipo flexible

“Houston, tenemos un problema”, tras esta histórica frase del tercer alunizaje, se puso a prueba las capacidades de un equipo flexible, capaz de superar una situación de vida o muerte.

Luego de los alunizajes del Apolo 11 y 12, ambos el año `69, fecha que hemos recordado profusamente al cumplirse 50 años, la NASA buscaba alcanzar por tercera vez la superficie lunar con el lanzamiento del Apolo 13, el 11 de abril de 1970.

La tripulación estaba compuesta por el comandante de la misión James Lovell y los pilotos John L. “Jack” Swigert y Fred W. Haise. Recordemos que las misiones tripuladas del programa Apolo de la NASA que alunizaron, fueron desde la 11 hasta la 17, excepto el Apolo 13 que fue la única misión abortada.

Con el Apolo 11, EE.UU. había logrado imponerse en la carrera lunar, ¡misión cumplida! El resto de las misiones no fueron más que inercia burocrática. Sin embargo, el Apolo 13 captó la atención mundial al dejar en evidencia lo insensato que era morir debido a estas demostraciones de poder de las grandes potencias.

“Houston, tenemos un problema”

Con estas palabras, el astronauta Jack Swigert pedía auxilio, lo que sería un hito histórico, ya que fue la demostración del valor de “ser equipo” como pocas veces hemos visto, donde los tripulantes, ingenieros y miembros de la misión en Tierra, pusieron a prueba todas sus capacidades colectivas ante una situación de vida o muerte.

Había explotado, nada menos, que uno de los tanques de oxígeno de la nave, lo que hacía imposible el alunizaje y así se daba inicio a la cuenta regresiva de la supervivencia a bordo.

El problema se acrecienta, ya que el módulo lunar estaba diseñado solo para mantener solo a dos personas durante 36 horas, no 3 astronautas durante 96 horas. Además, la saturación del aire con dióxido de carbono exigía un urgente reemplazo de los extractores circulares de CO2 del módulo lunar por unos limpios.

Aunque parezca una broma de mal gusto, tenían extractores adicionales en el módulo de comando pero, lamentablemente solo cuadrangulares y ellos necesitaban unos de forma circular.

Con la nave espacial a 322.000 kilómetros de distancia, todo el equipo debía encontrar una solución creativa, rápida y que no fallara. Así fue como en tiempo récord, los ingenieros de la unidad de sistemas de la misión Apolo 13 en Tierra, crearon un adaptador improvisado utilizando todo tipo de componentes que los astronautas tenían disponibles, desde la tapa de un manual de vuelo hasta calcetines.
Tenían que unir los extractores cuadrangulares del módulo de comando, con los circulares del módulo lunar, transportando el aire a través de una manguera improvisada. A este “invento” lo llamaron “buzón”.

La unidad de control en Tierra transmitió a los astronautas las instrucciones de cómo montar todo esto y lo lograron.

El Aquarius, era el módulo lunar del Apolo 13, y su función original era la de propiciar el aterrizaje en la Luna. Obviamente no tuvo ese uso, pero salvó la vida de los tres astronautas cuando cayó al océano Pacífico sur, el 17 de abril de 1970.

Equipos flexibles

Desde mi perspectiva, esta experiencia plantea el inagotable desafío que enfrentan a diario los equipos de trabajo, en torno a dar lo mejor de sí mismos con una disposición nueva, sin respuestas conocidas que se guardan como cartas bajo la manga, flexibles a pensar y a hacer las cosas de una manera que nunca se imaginaron, derribando paradigmas y comprometidos con objetivos que trascienden desde los detalles hasta lo épico.

¿Cuáles son las características individuales y colectivas que les permite a los equipos de trabajo generar dinámicas como estas?

A mi juicio son dos:
• Primero, una sincera valoración por quien es cada uno, sentirse horado de ser parte del equipo y compartir el propósito común en cada tarea.

• Segundo, total conciencia de las propias limitaciones, explicitando claramente cuan necesitados y dependientes son cada uno, de las habilidades y conocimientos de los otros miembros del equipo.

Sin duda que tenemos mucho que aprender en este sentido.

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