Agilidad: ¿Cuáles son sus fundamentos?

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Veamos las bases para lograr la agilidad organizacional… para no sucumbir en el intento de alcanzarla.

“Para enfrentar los tiempos actuales intento que mi organización sea lo más ágil y rápida posible. Sin embargo, durante el último tiempo siento que mi organización corre tanto como puede, de noche … y con los ojos cerrados”.
CEO Imaginario de Empresa Imaginaria

Este artículo presenta conceptos de base para introducir el tema de agilidad organizacional y las metodologías ágiles. Veremos a continuación:

  • VUCA
  • Evolución exponencial de la tecnología
  • Modelos y leyes de Porter, Butter, Kryder y Moore
  • Deconstrucción de la cadena de valor
  • BANI

Las bases de la agilidad

Fue a finales de la época de la guerra fría en que se acuñó el término VUCA (acrónimo del inglés volatility, uncertainty, complexity and ambiguity) para referirse al ambiente social imperante en el mundo, y que hacía referencia a la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad de los tiempos que se estaban viviendo.

Los cambios eran frecuentes y mucho más significativos, lo que generaba la mencionada volatilidad. Lo conocido se transformaba en viejas certezas que desaparecían, generando la sensación de incertidumbre.

Por otro lado, la multiplicidad de temas y factores intrincadamente conectados presentaba una gran sensación de complejidad, y para completar el panorama, una falta de claridad y dificultad para comprender la situación generaba la ambigüedad que definía el VUCA.

Camino hacia la agilidad… la tecnología de crecimiento exponencial

Dicho acrónimo se retomó con fuerza en forma posterior al año 2000 producto de los frecuentes y brutales cambios que estaban afectando a todo el ecosistema de negocios, más fuertemente en algunas industrias que en otras.

Estos cambios, de tipo disruptivo, hacían uso de la tecnología para remecer las fuerzas de Porter, no solamente validando el modelo, sino que produciendo cambios con una velocidad vertiginosa.

Las tecnologías de información se caracterizan por tener una velocidad de crecimiento exponencial. Tomemos como ejemplo la velocidad de procesamiento. Ya tenemos internalizado que cada dos años, más o menos, la velocidad de nuestro notebook, ahora nuestro smartphone, queda notoriamente en desventaja con respecto a los equipos más actuales que probablemente lo doblan en velocidad. Esto se conoce como la Ley de Moore.

Por otro lado, podemos ver como la capacidad de nuestra banda ancha, en el hogar al menos, se ha ido duplicando dentro del mismo período. Esto se asocia con la Ley de Butter.

Y por qué no, el tamaño de los datos que podemos almacenar en nuestro pen drive ha ido aumentando significativamente año tras año, tal como lo describe la Ley de Kryder.

Este comportamiento es habitual, sino normal, de las tecnologías de información. Lo que nos cuesta notar de este comportamiento, dado nuestra limitación humana, es que esto es un comportamiento exponencial, tema completamente alejando de nuestra capacidad lineal de pensamiento.

La tecnología ha evolucionado de manera que en un determinado momento del tiempo se comienza a escapar, y a separar rápidamente de nuestra forma lineal de pensar.

Evolución exponencial que deconstruye la cadena de valor

Es alrededor del año 2000 en que la tecnología de información hace notar su evolución exponencial. Fecha a partir de la cual algunos iluminados aprovecharon la brecha entre pensamiento de negocios y tecnología para generar soluciones disruptivas con base en tecnología de información o tecnología digital.

Así lo hizo Amazon facilitándonos tecnología reservada solo para corporaciones, al alcance de la nube y de una tarjeta de crédito de persona normal, y no me refiero al sitio de comercio, hablo de su filial AWS que llegó a generar más del 30% del ingreso total de Amazon.

Disponibilizar la tecnología más potente del momento, al mundo entero, produce que muchas personas quieran transformarse en las nuevas Edison, Woods, Jobs o Musk. Y varias lo logran. Como resultado de esto se produce una deconstrucción de la cadena de valor de las industrias, y entra la disrupción a intervenir el ecosistema de negocio.

Agilidad: De VUCA a BANI

Hoy, el término VUCA nos parece anticuado, y se comienza a hablar de un ambiente BANI, muy probablemente impulsado por los efectos de la pandemia del coronavirus.

¿Qué es BANI?

En el mundo BANI (acrónimo del inglés brittle, anxious, non linear, incomprehensible), se presenta un ambiente caótico, en que se debe buscar la antifragilidad (no necesariamente la solidez), con una alta incertidumbre que debe enfrentarse con empatía, atención plena y confianza.

Se trata de un mundo muy frágil, ansioso, no lineal e incomprensible. CEOs imaginarios, de organizaciones imaginarias, intentan reaccionar ante el violento cambio del poder de negociación de los clientes y de los proveedores, de la creciente amenaza de nuevos competidores entrantes y nuevos productos sustitutivos, y rivalidad entre nuevos y creciente competidores.

Como consecuencia, tenemos a las empresas corriendo para alcanzar los cambios. A veces, corriendo a todo lo que pueden. A veces de noche, y muchas veces con los ojos cerrados.

Periódicamente, a partir de hoy, revisaremos en una serie de artículos sobre cómo enfrentar el desafío de la agilidad organizacional. En particular nos ocuparemos del desarrollo de proyectos usando metodologías ágiles y de la gestión ágil de proyectos. Por supuesto, los conceptos tratados hoy son necesarios como cimientos para comenzar a hablar de proyecto agile y organización ágil.

¡Hasta pronto!

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