Administración de proyectos: ¿Qué mecanismos promueven la colaboración para evitar los conflictos?


Notables resultados arroja la aplicación de los enfoques integrales de administración de proyectos. Menos costos y mayor cumplimiento de plazos.

Para responder a la demanda de diversos bienes y servicios, cada vez más complejos de realizar, en la mayoría de los casos, es necesario desarrollar proyectos. El punto es que prácticas tradicionales de administración de proyectos no son suficientes para cumplir con los objetivos. En este sentido, surgen nuevos desafíos para la gestión de empresas.

Por esta razón, en los últimos años se han observado algunas tendencias con foco en la gestión de involucrados o stakeholders, el manejo del cambio y el uso de las herramientas de colaboración.

Lo más adecuado es crear relaciones ganar-ganar con los stakeholders del proyecto.

Ello consiste en dejar de considerarlos como actores lejanos al proyecto, y comenzar a involucrarlos y hacerlos participar activamente de las actividades, lo antes posible, para ganar su respeto y colaboración.

Para lograrlo es recomendable realizar un análisis previo, para identificar, analizar y gestionar a todos los posibles involucrados en el proyecto.

Los stakeholders pueden ser identificados como: dueños/clientes, diseñadores, contratistas, usuarios, comunidades cercanas, entre otros, todo dependerá del tipo de proyecto y su alcance.

Comúnmente, estos comparten un objetivo en común dentro de los proyectos. Sin embargo, las prácticas actuales de contratación y de gestión, por ejemplo, la contratación al menor costo ofertado, ponen en situaciones de conflicto a los interesados.

Mecanismos exitosos

Algunos de los mecanismos que han sido implementados con éxito en industrias como la automotriz, la construcción, la minería o empresas de desarrollo tecnológico, se conocen como partnering y alliancing o contratos IPD.

Estos mecanismos ofrecen una posible solución a los conflictos que a menudo terminan en situaciones de litigaciones, pérdida tiempo, sobrecostos, etc.

Los conflictos son comunes, ya que los proyectos tienden a ser más complejos, dinámicos e inciertos, por lo que el uso de estos enfoques, estimulan mayor colaboración, comunicación y mejores relaciones entre los participantes del proyecto (ver figura).

Los enfoques de trabajo han ido evolucionando dando lugar a nuevas formas de contratación y desarrollo de proyectos, por ejemplo, Integrated Project Delivery (IPD) y Lean Project Delivery (LPD) (ver más aquí)

Tarea compartida

En estos enfoques, la misión de llevar a buen término los proyectos es una tarea compartida de todos los participantes, pero la responsabilidad de liderar y de conducir el proyecto, como un todo, es de los mandantes dueños de los proyectos. Son ellos los que pueden promover el desarrollo integrado de estos últimos.

Los resultados obtenidos hasta ahora del IPD son notables: proyectos terminados en plazo, con ahorros de 15-20 %, sin conflictos y en ambientes colaborativos. Es un camino promisorio, que no se conoce todavía en Chile y vale la pena explorar.

Los motivo a participar respondiendo la siguiente pregunta, ¿qué beneficios potenciales puede entregar este tipo de contratos relacionales, aplicados a su industria o negocio?