Acumulación de órdenes de cambio: ¡Los contratos de construcción rara vez consideran este problema!

La acumulación de órdenes de cambio afectan la planificación de la construcción y los precios unitarios del contratista.

La acumulación de órdenes de cambio es un tema difícil de reconocer por el propietario y que puede perjudicar al contratista, afectando la conmutatividad del contrato (generación de obligaciones y cargas contractuales equivalentes y recíprocas entre las partes).

Este problema es común en los proyectos, especialmente industriales y mineros, en que el diseño se va ejecutando en paralelo con la construcción, y la empresa contratada trabaja con precios unitarios fijos según un volumen de obra estimado para la licitación por el propietario y/o el proyectista que lo representa (agente).

El plazo se fija por el mandante de acuerdo a sus necesidades. El contratista presenta el programa de trabajo de la obra con las fechas de inicio y término de cada una de las actividades de modo que se cumpla el plazo final requerido por el mandante.

En el programa aparecen las obligaciones de cada uno de los actores que intervienen en la construcción. La falta de cumplimiento estricto de cada uno de ellos trae inevitablemente dificultades en la obra.

Por otra parte, es común que los volúmenes de obra estimados al inicio con la ingeniería básica resultan muy inferiores a los reales ejecutados al fin del proyecto, debido al menor grado de avance de la ingeniería al momento de licitar.

Volumen de obras sobre el 50% original

Al crecimiento de los volúmenes de obra se suma la infinidad de modificaciones, correcciones, cambios y otras obras extras que surgen de un diseño hecho sin el debido tiempo, lo que va haciendo crecer el volumen de obra a ejecutar por el contratista, hasta porcentajes del 50% o mayores en el mismo plazo.

Con el agravante que todas estas obras extras no fueron previstas y son difíciles de planificar. Y generalmente surgen al final, cuando se está en el peak de actividades y todas las especialidades trabajando simultáneamente, obligando a la empresa constructora a ejecutarlas con baja productividad.

En resumen, el contratista se ve retardado al inicio por la entrega de la ingeniería y los suministros, desaprovechando la capacidad instalada de su organización. Y una vez que el propietario completa su ingeniería y los respectivos suministros, el contratista es apremiado para cumplir con los plazos a pesar de los atrasos ajenos y crecimientos importantes del volumen de obras también ajenos a su responsabilidad.

La gran acumulación de cambios afecta los precios unitarios y la estrategia utilizada por el contratista en la presentación de su oferta original, respecto de su personal y expertise, como también del equipo considerado.

Modificación del contrato

El impacto en el contrato no puede cuantificarse con el mayor precio y plazo provenientes de una simple suma de órdenes de cambio, debiendo evaluarse para la modificación de contrato respectivo, el efecto en la planificación de los trabajos y en los precios unitarios, pero conociendo esta vez el proyecto real. El contrato modificado deberá ser nuevamente conmutativo.

Para terminar, es posible plantear que las órdenes de cambio por sí solas afectan la productividad de la construcción (Change orders impact on labor productivity – Moselhi, Assem and El Rayes, ASCE, 2005). Y que su acumulación podrá llevar al contrato a su desnaturalización, convirtiéndolo en otro distinto, al variar los elementos de la esencia y naturaleza de lo pactado. Sin embargo, en la industria se usan algunos documentos contractuales que niegan la posibilidad de plantear este efecto.

 

 





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